Enfrentar, resolver y combatir: Así se inicia la Formación de Combate del Soldado Conscripto
En diversas unidades, los Soldados Conscriptos (SLCs) han comenzado la fase denominada
Formación del Combate (FOCO), instancia que se caracteriza por su primer empleo en terreno, tras
el periodo de adaptación inicial. De este modo, los jóvenes internalizan las habilidades básicas de
combate, mediante un enfoque basado en la experiencia que transforma el conocimiento formal en
capacidades operativas reales.
Al respecto, el Comandante del Batallón de Infantería N.° 9 “Chillán”, Mayor Jorge Meza V., explicó
que se trata de un proceso donde los jóvenes enfrentan desafíos que deben analizar y resolver,
construyendo su aprendizaje para luego transformarlo en habilidades y/o destrezas asociadas al
combate (desplazarse, vivir y combatir).
El Cabo 2° Brian Avendaño R., instructor de la Compañía de Morteros del Batallón de Infantería N.°
6 “Chacabuco”, coincide con los postulados del Mayor Meza y agrega que este plan de
entrenamiento considera diferentes módulos de enseñanza que abarcan desde primeros auxilios,
orientación, tiro, nudos y ataduras, marchas tácticas manejo de armamento, desplazamientos
diurnos y nocturnos, entre otras instrucciones. “En definitiva buscamos que los SCLs se incorporen
plenamente al Ejército aplicando procedimientos técnicos de combate, que les permitan
desenvolverse en un ambiente hostil, asegurando su supervivencia en el campo de batalla,
conforme con la doctrina operacional vigente”, señaló.
Para quienes viven este proceso, como el Soldado Conscripto Francisco Castillo S., perteneciente a
la Compañía de Morteros del Batallón de Infantería N.° 6 “Chacabuco”, la experiencia ha significado
un gran avance. “En terreno he aprendido a trabajar en equipo. Asimismo, he desarrollado una
resistencia física y fortaleza mental que no sabía que tenía”.
Uno de los ejes centrales de este periodo es el “Desafío Bayoneta”, ejercicio práctico tipo STX
(Situational Training Exercise) que, según el Mayor Meza, cumple con un doble propósito: actuar
como un factor motivacional para los instruidos, ya que pueden demostrar las capacidades
adquiridas y, al mismo tiempo, es una valiosa herramienta para medir el progreso alcanzado.
Sin embargo, cabe destacar, que esta etapa no solo contribuye a la formación de los SLCs. De modo
paralelo, también, contempla el entrenamiento de subalféreces y cabos dragoneantes, quienes
asumen funciones de instrucción en terreno, ejercitando su liderazgo y capacidad de conducción.
De este modo, al término del FOCO, los SLCs queden en condiciones de integrarse a sus unidades,
contando con las herramientas necesarias para para enfrentar, con oportunidad y eficacia, los
desafíos inherentes al Área de Misión de la defensa.
Dirección de Comunicaciones Estratégicas del Ejército


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